El Gran Showman

Foto: https://www.hobbyconsolas.com/noticias/protagonistas-gran-showman-recrean-trailer-vivo-180652

Escucha el podcast: El Gran Showman

¡Qué gran película! Al estilo Hollywood nos crea una atmósfera luminosa donde destacan las acciones de un gran emprendedor: Phineas Taylor Barnum. Vivió de 1810 a 1891 en el noreste de los Estados Unidos, destacadamente en Nueva York.

La crítica profesional no la ha tratado muy bien. Los especialistas no la consideran una gran película y yo respeto el juicio de los conocedores. Por otro lado, si entramos a Wikipedia descubrimos que el personaje estuvo muy lejos de haber sido una blanca paloma, de timador y embaucador no lo bajan. Sin embargo, cuando vemos que a lo largo de la historia se ha creado una docena de películas sobre su vida, vale la pena reconocerlo.

Me parece relevante que se nos presente una historia donde el espíritu emprendedor eleva a la grandeza a las personas, brindándonos inspiración para hacer lo propio en nuestras vidas.

Barnum arranca de una extrema pobreza como hijo de un sastre. Sufrió humillaciones típicas de la época donde el padre atendía a gente rica y era considerado de clase inferior. Pero P.T. no se dejó amilanar. Con engaños consiguió el dinero que le permitió crear un museo de rarezas. Algo similar a lo que hoy conocemos como el museo de “Aunque usted no lo crea…”.

Su museo sufrió para despegar, el público no asistía. Tal vez dio los primeros pasos de una mercadotecnia incipiente, pero se las ingenió para llevar gente a su negocio. Puso mamparas enormes, luces que iluminaban toda la cuadra, reflectores que se elevaban al cielo como clamando atención y vaya que lo consiguió: alcanzó 400,000 visitas anuales, ojo, en 1885.

Después del nacimiento lleno de complicaciones y dolores, vino el crecimiento que le dio el auge y que lo convirtió en un hombre rico, famoso y reconocido. Su fama llegó a Inglaterra. Presentó sus rarezas a la Reina Victoria.

Una vez alcanzado el auge, viene la caída. Primero por desconcentración en el negocio. Conoció a una cantante de ópera sueca que lo deslumbró y decidió convertirse en promotor de ella, le organizó conciertos y le llenó las salas más importantes de los Estados Unidos, pero descuidó su negocio. La situación se agravó porque su museo se incendió y la gira de la cantante le ocasionó un desfalco enorme.

Encontró un socio que le ayudó a levantar el negocio, ahora convertido en circo. Barnum siempre se consideró a sí mismo un showman. Presentar a otras estrellas era su devoción, lo hacía con encanto y efectividad.

Su creación más la sociedad emprendida con otros dos circos lo llevó a crear y dirigir el reconocido circo más grande del mundo: Ringling Brothers and Barnum and Bailey Circus. En mayo de 2017 cerró sus carpas como producto del cambio de época, donde la utilización de animales en los espectáculos fue prohibida, además, el surgimiento del Cirque du Soleil más artístico creó un desplazamiento doloroso. Aun así, debemos reconocer su fuerza y agradecer su diversión a lo largo de 146 años de funcionamiento. En México tuvimos una evolución excelente del circo Atayde que nos llenó de ilusión y fantasía durante muchos años.

La película nos muestra esta irremediable circunstancia del nacimiento, crecimiento, auge, caída y recuperación. Si las lecciones son aprendidas, después del auge no tiene por qué haber caída.

En el ejemplar del 15 de enero de 2018, la Revista Expansión nos presenta el caso de una constructora: Tradeco. Conocida como una de las firmas de construcción más importantes de nuestro país. Ganó gran cantidad de contratos de obra pública con el gobierno y con Pemex. Su auge al arrancar la década de los dos mil es ampliamente conocido. Sin embargo, estuvo a punto de caer en concurso mercantil por sus deudas. En 2015 “sus ingresos cayeron un 25 %. En Estados Unidos ganó tres contratos para obras viales que no concluyó y en México fue inhabilitado para obtener nuevos contratos de infraestructura por incumplir…”. La lección está aprendida: no depender de contratos gubernamentales. Contratar sí, pero…no tanto.

Casos como éstos, donde después de alcanzar el auge viene la caída son los que analizo en mi nuevo libro LIDERAZGO FALLIDO. DEL ERROR TAMBIÉN SE APRENDE. Te pido que lo compres en Amazon.com y te beneficies de las múltiples lecciones que nos dejan esos fracasos después de tener tanto éxito. Obtendrás muchas ideas para aprender de otros líderes que después de ascender se derrumban por errores propios y ajenos.

Te invito a la reflexión, por lo pronto, que disfrutes de una semana feliz y productiva.

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

RECUERDA: NADA CAMBIA HASTA QUE ALGUIEN TOMA LA INICIATIVA Y ÉSE…ES UN LÍDER. ¿ACASO ERES TÚ? BUSCA OPORTUNIDADES Y ASÚMELAS COMO TU COMPROMISO.

alfredo-esponda@cencadedigital.com
P.D. Te invito a suscribirte al Blog (gratis y sin compromiso)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *