Escucha el podcast: Felicidad a tu Alcance: Hábito No. 13 Lo Voy a Mejorar 

Cuando hablamos de felicidad nos estamos refiriendo a un estado de ánimo, a lo que sentimos en un momento determinado ya sea por estar a gusto, contento, alegre, bien dispuesto, o, al contrario, infelices por sentirnos de mala sangre, indispuesto, enojado, apático, a disgusto con lo que estemos viviendo.

Sea cual sea nuestro estado de ánimo, lo importante es que tengamos la sensibilidad para identificarlo y la actitud para mejorar lo que estemos viviendo en cada momento, de alguna manera siempre podemos estar mejor.

Para las empresas ha resultado benéfico el contar con herramientas estadísticas y conceptuales que las orientan a lo que se denomina la mejora continua. A nivel personal es conveniente enfocarnos en la actitud de mejorar a partir del conocimiento de la situación presente, de otra manera caemos en el conformismo de aceptar las cosas como se nos dan.

La gran aspiración de todo ser humano consiste en vivir mejor, gozar las mieles de la vida en forma creciente y frecuente. Ello es una consecuencia de nuestras acciones, lo que hacemos hoy repercutirá el día de mañana y lo que vivimos hoy es el resultado de nuestras acciones de ayer, con excepción de lo que nos sucede fuera de nuestro control. Es la mala suerte, nos decimos, y seguimos adelante, caemos en el conformismo.

En la mitad del año 2022, en el tiempo de la canícula, vivimos en México una época de gran sequía, presas vacías y terrenos áridos con grietas resecas incapaces de brindar el más mínimo alimento al ganado y, mucho menos, a la población. Es en estos momentos de crisis cuando nos reprochamos el haber dejado de hacer lo que era pertinente para evitar las consecuencias de la inacción. Si eso pasa a nivel nacional, hemos de reconocer que nosotros como individuos cometemos errores semejantes. Dejamos cosas para después y el después nunca llega.

Uno de mis hábitos personales es usar la frase “lo que no se hace, no se hizo”, y la pienso cuando descubro que “algo” que debí hacer, no lo hice y hoy me lo estoy reprochando. Esto me permite estar alerta para que, si algo debe hacerse, lo mejor es hacerlo, pero ya, no posponerlo. Los descuidos se pagan caro, con lamentos irremediables.

Te invito a adoptar el hábito de “lo voy a mejorar”. Escribe en tus tres post-its esa frase: “VOY A MEJORARLO”. Durante cada día de la semana estés haciendo lo que sea, reflexiona “lo voy a mejorar”. No pospongas la acción. No lo dejes para mañana, la realidad demanda actuar hoy.

Si estás en tu trabajo identifica cómo estás haciendo hoy mismo, en este instante, una labor específica. A partir de esa toma de conciencia proponte “VOY A MEJORARLO”. EJERCICIO: identifica las siguientes vertientes: puede ser más grande o pequeño, más ligero o pesado, más colorido o menos cargado de colores. Tienes que mejorarlo ya. Un pequeño cambio puede hacer una gran diferencia.

Para encontrar oportunidades de mejora se recomienda graficar el proceso completo de aquello que tenemos a la vista. ¿Dónde comienza y dónde termina? ¿Cuáles aspectos son determinantes del resultado que se desea? ¿Cuál es exactamente el resultado que se busca? ¿Para qué estamos haciendo esto? EJERCICIO: Una vez diagramado de principio a fin ¿qué podemos hacer más rápido, más exacto?, ¿qué podemos eliminar sin sacrificar el resultado deseado?

Debemos mantener la convicción de que estamos haciendo algo que es importante para alguien y no solo para nosotros. Nuestra valía se acrecentará en la medida que contribuimos al bienestar de otras personas. No importa el nivel de lo que haces, piensa en mejorarlo. ¿Alguna capacitación que te ayude a mejorar? Claro que sí, no lo menosprecies. Tal vez siembres un jardín y el aroma de esas flores no será respirado por ti, pero sí por alguien más. Tu obra siempre beneficiará a alguien.

Este propósito de VOY A MEJORARLO es más una cuestión de actitud que de tecnicismos. La clave está en anclar tu anhelo de mejora a un empeño por gozar de una mejor satisfacción en la vida, recuerda que deseamos tener una felicidad a nuestro alcance y son las pequeñas acciones diarias las que nos crearán los nuevos hábitos que darán forma a una nueva vida. El destino final es gozar plenamente de una vida dichosa.

La búsqueda de una mejora continua en todo lo que hacemos nos conducirá a un estado de cosas que nos provocará mayor felicidad. Al cultivar nuestros nuevos hábitos lograremos estar mejor nosotros y también impactar favorablemente a quienes nos rodean.

Uno de esos hábitos nos conduce a controlar nuestras emociones, ¿lo recuerdas? Acabo de ver en el noticiero una grabación hecha por un automovilista. Le llamó la atención que un señor se peleaba con un vendedor callejero y comenzó a grabarlos. Estaban en el segundo piso del periférico. Después de grandes discusiones, entraron a los puños. El señor del auto, más corpulento y fuerte, empujó al vendedor y lo arrojó desde el segundo piso hasta el piso inferior. Eso sucede cuando se pierde el control de las emociones. Sin querer, podemos hasta causarle la muerte a otra persona. Por ello, te insisto en la conveniencia de cultivar estos nuevos hábitos.

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

NAPOLEÓN HILL: “Dentro de cada problema o dificultad siempre existe la semilla de una ventaja mayor”

alfredo-esponda@cencadedigital.com

P.D. Te invito a suscribirte al Blog (gratis y sin compromiso)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.