Escucha el podcast: Querer Ser el Mejor – Parte 2

¿Dónde quedaron tus sueños juveniles? ¿Por qué los abandonaste? ¿Qué fue lo que te impidió convertirlos en realidad? A los 18 años, cuando terminaste la preparatoria y estabas ante el umbral de la carrera profesional seguramente estabas lleno de ambiciones, tal vez pensabas que el camino por recorrer era plano y fácil, pero no fue así.

Ahora bien, no todo se acabó. Es el momento de plantearte ¿En qué quieres ser el mejor? Allí donde estás parado hoy es el mejor punto de arranque. No lo eches a perder. Siempre es posible comenzar de nuevo. Aquí está la guía para lograrlo.

5 pasos para convertirte en el mejor de tu campo: 1. Detente ya. 2. Entra en la espiral. 3. Mídete. 4. Prémiate. 5. Repítelo.

PASO NO. 1 DETENTE YA.

Imagínate en un tobogán descendiendo a la velocidad inercial que tu cuerpo imprime, por más que desees, no puedes detenerte; sin embargo, tienes que hacerlo porque el impulso te lleva al suelo y tú no quieres caer tan bajo.  Hay personas que están en un tobogán, ya sea el de las drogas, un vicio que los tiene atrapados o hábitos negativos arraigados.

Ahora bien, si estás en un carrusel giras y giras, pero no es muy difícil apearse. Brincas y ya estás afuera. ¡Santo porrazo que te vas a dar! Mientras estabas arriba todo giraba de una manera imperceptible, estar vueltas y vueltas te resultaba agradable, pero siempre era lo mismo. ¿Adónde te lleva estar en tu carrusel? Haz un alto. Apéate, aunque duela.

Fíjate bien, se trata de identificar lo que haces hoy y en dónde. A partir de eso establece cómo convertirte en el mejor ejecutor de esa tarea cotidiana que tanto te aburre y te cansa. Si de todos modos tienes que hacerlo, hazlo con gusto. Cambia tu actitud, valora la posición en la que te encuentras y camina hacia arriba para lograr estar mejor.

Hay un momento en que uno se detiene y debe decir ¡basta ya!, ¡hasta aquí! Y a partir de ese momento tomar una decisión, que sea valiente y no medrosa, ni cobarde. Es la decisión de ser mejor en lo que haces.

El legendario Vince Lombardi, célebre por sus mensajes motivacionales para su gran equipo, los Green Bay Packers, entre sus muchas frases, tenía una que me gusta mucho: “Ganar no es lo único, pero querer ganar sí lo es”. Ese es mi punto, se trata de querer ser el mejor en lo que haces diariamente, en tu ocupación: sea de ejecutivo en una empresa, de mensajero, barrendero, vendedor, contable, en una tarea administrativa o cualquiera otra, todas las ocupaciones son nobles cuando se ejecutan con dedicación y pasión.

PASO 2. ENTRA EN LA ESPIRAL.

Una vez que has tomado la decisión de querer ser mejor en esa actividad debidamente definida debes visualizar lo que hay por delante, el camino hacia arriba. Que no te pase lo que a mis sobrinos que a los 18 años tienen sueños y a los 23, frustraciones.

Todo por no valorar lo que implicaba cumplir los sueños que tenían. ¿Qué se requiere para cumplir tu anhelo de ser el mejor en tu ocupación? ¿Cuáles son los recursos? ¿Qué nivel de dedicación? ¿Qué debes hacer para lograr tu meta? ¿Estás dispuesto al sacrificio?

Escribe tu meta, define cantidades y fechas, establece etapas. Visualiza el podio del triunfo. Imagínate con el trofeo. Escribe los beneficios que esperas y regodéate con una imagen tuya logrando lo que te propones. Ahora escribe los costos de lo que emprendes: levantarte más temprano, quedarte de noche leyendo y estudiando, sacrificando programas de televisión, dejando de atender a tu novia o esposa, etc. Compara los sacrificios con los deleites del triunfo y pondera si tienes las agallas para enfrentar ese futuro.

PASO 3. MÍDETE

Después de lanzarte a la realización de las tareas definidas debes medir cada paso que ejecutas, especialmente para comparar si lo que haces va en línea directa de tu meta. Aquí está la clave, te recuerdo mi frase: “la repetición es la madre de la mediocridad”, con ello quiero significar que una repetición sin medición y corrección de las desviaciones te aleja de tu meta. Toma como ejemplo a los futbolistas llaneros, nunca mejoran. Toda repetición, todo ejercicio, tiene que ser mejor cada día, si es lo mismo te estás perjudicando en vez de avanzar.

Max Verstappen, el campeón de Fórmula 1 declaró: “yo no compito con Lewis Hamilton, compito contra mí mismo, lo que hago hoy tiene que ser mejor de lo que hice ayer”.

PASO 4. PRÉMIATE.

Después de cada mejora, tienes que darte un pequeño receso premiando tu desempeño: ya sea un helado, un café o un regalo que te guste. Debes reforzar tu anhelo de ser mejor.

PASO 5. REPÍTELO

Ahora se trata de ir hacia arriba, un paso más en la espiral del progreso, avanzar y medir, comprobar que no estás en una simple repetición, sino en una mejora perseverante donde estás puliendo cada vez tus mejores recursos puestos en la ejecución cotidiana.

Te invito a definir una meta, entrar a la espiral de progreso y luego…ya sabes lo que tienes que hacer. Suerte. Recuerda: tienes que ser el mejor en lo que haces, sea lo que sea.

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

SIR WINSTON CHURCHIL: El éxito consiste en ir de fracaso en fracaso, sin perder el entusiasmo.

alfredo-esponda@cencadedigital.com

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