La Práctica hace… al Mediocre

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Es conocida la frase “la práctica hace al maestro”. Déjame refutar esa opinión generalizada. Te invito a reflexionar y te pido que me compartas tu punto de vista. ¿Estás convencido de que la práctica hace al maestro? ¿Estás seguro?

¿Has visto en los parques a muchos jugadores de futbol? Pululan por todos lados. He visto a ejecutivos de más de 30 años haciendo su cascarita agotados, pero eso sí, con entusiasmo pleno. Si el deporte nacional es el futbol y vemos que se practica con tanta intensidad, ¿por qué no logramos la maestría? Algo falta, ¿verdad?

¿Has visto a médicos del IMSS atender más de 25 pacientes diarios? ¿Cómo es que con tanta práctica no se vuelven maestros en su especialidad? Algo falla, ¿verdad?

En cualquier disciplina que se te ocurra verás a practicantes intensos que siguen y siguen. Sin embargo, eso no los hace maestros. ¿Qué pasa?

En cada campo del actuar humano tenemos a personas que se entregan y hacen lo mejor que pueden. Aprendieron los primeros pasos, las primeras reglas y técnicas, les dijeron que lo siguiente era practicar y… se dedicaron a eso: poner en práctica lo que sabían. Pero eso nunca es suficiente.

Después de aprender las primeras reglas y técnicas, de manera efectiva, lo que sigue es dominarlas y eso se logra con la práctica constante. Pero no basta. Una vez dominadas las primeras reglas y técnicas debemos aspirar al aprendizaje de nuevas reglas y técnicas, sustentadas en conocimiento profundo.

Si te quedas al nivel de las primeras, mientras más practiques, más estandarizarás tu desempeño. Sin duda, serás un estupendo…mediocre. La sabiduría reside en aprender el siguiente nivel y practicar hasta dominarlo. Luego aprender el siguiente nivel y dominarlo, así como si fuera una escalera que la subes escalón tras escalón. Con mucha práctica serás un maestro en el nivel medio, pero te queda lejos la cúspide a la que aspiras.

¿Cuánto tiempo tienes haciendo lo mismo de la misma manera? Si llevas varios años y no aprendes nada que te impulse al siguiente nivel, entonces ten cuidado porque te estás convirtiendo en un estupendo…mediocre.

A veces, aprendemos por las casualidades que nos va enfrentando la vida y solemos decir que el aprendizaje es constante: ¡siempre se aprende! Eso no es cierto. El verdadero aprendizaje se produce mediante la intención deliberada, la búsqueda constante de nuevos conocimientos, destrezas y actitudes enfocadas a un propósito claramente definido.

¿Cuál es la competencia que te haría destacar en tu medio? Saber nadar, cantar, bailar, vender, programar, hablar en público, redactar, liderar, etc. Lo importante es fijar una meta, ponerle mediciones para saber qué tanto avanzas y buscar conocimiento profundo que te permita superar el nivel actual y una vez adquirido aplicar la práctica constante. Fácil ¿te parece?

Grandes obstáculos se atraviesan: disciplina frágil y dispersión de intereses. Mantenerse focalizado en un gran propósito que nos inspire y nos llene de pasión el corazón es muy poco probable que suceda por accidente, debemos aplicar la intención deliberada. Una vez encontrado ese propósito iluminador debemos mantenernos en la ruta para lograr el dominio que nos conduzca a la maestría de la competencia elegida. ¿Estás de acuerdo? ¿Qué opinas?

 

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

No te pierdas de leer: “Lorenzo Sanz expresidente del Real Madrid compró al equipo de futbol Parma y declaró que lo iba a elevar a los más altos niveles del futbol europeo” No lo consiguió y tuvo que vender el equipo en un euro para, por lo menos, poder hacer una factura. P. 80 de LIDERAZGO FALLIDO. DEL ERROR TAMBIÉN SE APRENDE editado por Granica.

 

alfredo-esponda@cencadedigital.com

 

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