Con azoro de mi parte, he descubierto un político inteligente, bien preparado y mesurado al tomar la palabra. Me refiero al presidente de la Cámara de Diputados, Ricardo Anaya, que con tan sólo 32 años hace gala de un excelente oficio para el cargo que ocupa. Durante la instalación del Grupo de Amistad México – Estados Unidos y con la presencia de Anthony Wayne, el embajador de ese país en México, se presentó el caso del espionaje que Estados Unidos llevó a cabo en las comunicaciones del candidato y hoy Presidente Enrique Peña Nieto y en las del Presidente en turno, Felipe Calderón Hinojosa. Hubo reclamos airados y, por supuesto, no faltó la intervención curiosa por parte de un Diputado del PRD, quien tomó la palabra para agradecerle al embajador el gesto de Estados Unidos de ayudarnos a conseguir el repechaje al ganarle a Panamá. El Presidente de la Cámara, Ricardo Anaya, hizo una destacada intervención haciendo referencia a la famosa frase de un ex-presidente, Benito Juárez que afirmaba: “entre las naciones como entre los individuos, el respeto al derecho ajeno es la paz” y después de ello bordó un espléndido discurso.

Lo que quiero destacar es una frase que merece pasar a la tecnología de la asertividad:

“No debemos callar por respeto, lo que podemos decir respetuosamente”

Dos connotados psicólogos, Wolpe y Lazarus, hicieron referencia a la asertividad desde hace más de 50 años al definirla como “la expresión de los derechos y sentimientos personales”; sin embargo, fue ampliamente conocida cuando Manuel J. Smith publicó su libro: “Cuando digo no, me siento culpable”. Smith nos invita en su libro a defender nuestros puntos de vista sin ofender y, menos aún, herir a las personas.

El fundamento de la asertividad es la autoconfianza y nuestro deseo de autoafirmación ante los demás. Él afirma que es entrenable y por ello enseña técnicas para aplicar la asertividad, destacando el banco de niebla y el disco rayado, entre otras. Nos queda claro que la asertividad es una estrategia comunicacional, se trata de evitar conductas agresivas y pasivas, para aplicar comportamientos asertivos. A mí me parece que la frase del Diputado Presidente es una muestra palpable de esa conducta y, además, puede considerarse como una técnica que merece ser aprendida y practicada en entornos conflictivos, en donde es necesario decir cosas que a los demás no les va a gustar y que, sin embargo, tenemos que decirlas para autoafirmarnos y sostener un punto de vista que emerge de nuestras convicciones más profundas, pero decirlas respetuosamente, sin herir, ni lastimar el amor propio de los demás. En esas circunstancias no es válido callarnos una opinión que, a nuestro juicio, es pertinente y sostenible, porque conocemos su fundamento. Si carecemos de esos elementos, lo más sabio es callar.

Alfredo Esponda Espinosa

alfredo-esponda@cencade.com.mx

                   www.elearningcencade.com

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Un comentario

  1. La asertividad es una de las cualidades no solamente de los líderes, sino de cualquier persona que se desempeñe en actividades productivas. Es una responsabilidad de los educadores, despertar, fomentar y fortalecer el pensamiento asertivo en todos los niveles.

    Roberto Enrique

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