¿Es Coherente tu Empresa?

 

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Cuando se nos agotan las posibilidades de crecimiento o sentimos que el mercado se nos está cerrando, o con mayor precisión, cuando disminuyen las ventas en forma alarmante, tenemos que regresar a revisar ciertos puntos clave, tal vez, hemos perdido coherencia en nuestra toma de decisiones y/o en nuestras acciones cotidianas. ¿Cómo saber si tu empresa es coherente?

La PROPUESTA ÚNICA DE VALOR (PUV) debe ser la resultante de una declaración de MISIÓN bien definida. Siempre hay espacio para ser innovadores si contamos con estas dos fuentes de inspiración: la razón de ser de tu organización y el valor que ofreces.

La misión y la propuesta de valor son nuestros faros, esos no cambian, son nuestras operaciones las que deben ajustarse cotidianamente para no perder presencia en el mercado. Allí está el espacio para la creatividad. La base es una acertada formulación estratégica.

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Persuasión: Técnicas 8 y 9

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Baltasar Gracián escribió en 1648: “En el arte de mover voluntades es preciso saber por dónde se le ha de entrar a cada uno. Todos son idólatras: unos de la estimación, otros del interés y los más del deleite. La maña está en conocer estos ídolos para el motivar, conociéndole a cada uno su eficaz impulso: es como tener la llave del querer ajeno”.

Cito a Baltasar Gracián y te doy la fecha para que veas desde cuándo hay un interés profundo por la persuasión, hace más de 371 años. Por ello, mi entusiasmo por el tema intenta provocarte el deseo de que ejerzas un liderazgo cada vez más persuasivo.

HERRAMIENTA No. 8 LA ESCASEZ. ¿Te ha sucedido que al buscar un alojamiento en un hotel descubres que afirman tener sólo un par de habitaciones disponibles? Entonces tu reacción es la de reservar inmediatamente, ¿no es cierto?

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¿Peleas o Negocias?

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A Lucio siempre le dio por armar broncas. Era su naturaleza, no tenía otra manera de reaccionar. La primera vez que me retó comenzamos a jalonearnos. El maestro Tony intervino y nos dijo: muchachos vengan para acá, y nos llevó al centro del patio de recreo. Pidió a su asistente un par de guantes de box. Le aclaré al maestro que no me interesaba arreglar a golpes una disputa por algo intrascendente.

No quedó más remedio que fajarnos. Me ganó, por supuesto. Lucio era un peleador nato. Cuando terminó la pelea le dije a Tony: Maestro, aun así, yo tengo la razón, ¿por qué no nos escucha y usted decide?

Se trataba de la asignación de la cama para dormir en el internado. Yo tenía todo el semestre anterior en una cama y Lucio, que acababa de llegar, quería quitármela. El maestro nos escuchó y acabó con la discusión al decirle a Lucio: “Te toca la otra cama, tienes que respetar lo que ya está asignado”.

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