Persuasión: Técnicas 4 y 5

Foto: https://mashable.com/2016/12/14/jerry-maguire-vhs-tapes-anniversary/

Escucha el podcast: Persuasión: Técnicas 4 y 5

En la película Jerry Maguire, el actor Tom Cruise es un representante de deportistas de alto rendimiento. Lo despiden y, no obstante, su empeño por conservar para su nuevo papel de independiente, al máximo de jugadores que ya representaba, únicamente consigue uno. Este jugador extraordinario se vuelve su amigo, pero le exige “show me the money” (muéstrame la lana).

En su máximo esfuerzo, Jerry consigue un contrato de apenas 1.7 millones de dólares cuando ellos pedían 30 millones por jugar con los Cardenales de Arizona. El caso es que transcurre la temporada de la NFL y no sienten avance en las negociaciones por una mejor contratación.

En un diálogo inolvidable, casi al final de la película, Jerry le dice a su representado: “ya que hablamos como amigos déjame decirte una cosa. En el campo te la pasas quejándote de todos, de los árbitros, de tus compañeros, del entrenador y de los bajos patrocinios que recibes. Eso no nos ayuda. Tienes que regresar al nivel de juego que tenías antes. Tú dices que amas el foot ball, ¡demuéstralo! Haz jugadas sensacionales. Diviértete. Entrégate. Demuestra tu pasión”. Por supuesto, el jugador se disgusta y se va.

Seguir leyendo

6 Pilares del Vendedor Exitoso

 

Escucha el podcast: 6 Pilares del Vendedor Exitoso

 

¿Cuántos meses llevas tú o alguno de tus vendedores incumpliendo sus cuotas de venta?

Andrés ha tenido un mal comienzo de año. La venta ya no se le da como antes. Conforme pasa el tiempo se presiona más. Su jefe lo mira feo y siente el peso de la responsabilidad. Afirma que éste es un mal año y por tanto, no es su culpa. Suele decir: “Los competidores están vendiendo porque tienen mejores productos, están actualizados y los nuestros están obsoletos, son anacrónicos, además estamos más caros que ellos, con estos precios seguiremos sin vender. Me veo como un vendedor anacrónico”.

Andrés tiene un catálogo de excusas que va en aumento. Lo curioso es que en su autoanálisis no encuentra salida. Sabe que él va mal, pero se justifica. Su jefe se limita a presionarlo. Es como el director técnico de un equipo de futbol que se limita a exigir goles, pero no les dice cómo meterlos, no les plantea jugadas, ni los entrena para recuperar su motivación. El placer de jugar se ha perdido y nadie sabe adónde se fue.

Seguir leyendo