NO ES POR FALTA DE CAPACIDAD…

shutterstock_66570082

Fue en una reunión de la ASTD que escuché decir a un alto ejecutivo de una trasnacional “es que en México no hay talento”, suficiente para que unas valientes compañeras asistentes lo acribillaran. Es probable que él se estuviese refiriendo a suficientes candidatos que no manejan cuatro idiomas, que no tienen doctorado, que no tienen experiencia internacional, etc. Es de suponer que él estaba pasando por el trago amargo de no encontrar candidatos idóneos para un nuevo puesto, no había petulancia en el tono, era sincero.

La tasa de rotación en el nivel ejecutivo y de mandos medios es tremendamente elevada. En algunos casos ellos mismos se van en busca de mejores condiciones de trabajo, lo cual aumenta la movilidad y eso no es malo.  En otros casos, se van porque les hacen la vida imposible, el trato con sus jefes es intolerable, lo cual es pésimo, pero no tan malo.

Seguir leyendo

CUANDO LOS MALOS ACTOS PRODUCEN CONSECUENCIAS BUENAS

shutterstock_88453771

En la obra teatral “Extraños en un tren”, basada en una novela de Patricia Highsmith, dos tipos coinciden en el bar de un tren en marcha. Después de una amena conversación caen en la cuenta que ambos son millonarios, pero no pueden disfrutar de su fortuna, porque en un caso hay un padre, quien ostenta los millones y no deja al hijo gastarlos. En el otro caso es una esposa. Urden un plan para que cada uno asesine al carcelero del otro, confiados en que la policía al no encontrar ningún móvil, no podría perseguirlos. Así lo hacen y por supuesto, acaban mal.

En la escuela a todo aquel que copia y lo cachan acaban reprobándolo. La frase lapidaria de papá y mamá, la de todos los maestros a lo largo de la vida, siempre ha sido: haz algo bien y recibirás premios, haz algo mal y el castigo te llegará. La práctica generalizada del palo y la zanahoria, para los malos y los buenos respectivamente, es universal.

Seguir leyendo

RH, EL BRAZO ARMADO DEL ÍCONO DE LA ADMINISTRACIÓN

shutterstock_102271843

 

De 1981 a 2001 el CEO de la General Electric fue Jack Welch. Es reconocido ampliamente como el arquetipo de la administración de la última década del Siglo XX. Los resultados notables obtenidos se sintetizan en un solo dato elocuente. Llevó a la GE de una facturación de 26,000 millones a 130,000 millones de dólares anuales (400%). En 1981 la GE ya había acumulado 20 años de estancamiento y la preocupación de los accionistas estaba a punto del desborde.

Lo que deseo hacerte notar es que Jack Welch se ha hecho acreedor a reconocimientos innumerables por su estilo gerencial, por ello ha sido estudiado con profundidad y frecuencia. A México ha venido en varias ocasiones para participar en distintos foros de alta relevancia.

Seguir leyendo