Líder Destructor vs Constructor

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La conquista española nos dejó como lección la importancia de destruir los símbolos y construcciones de la civilización anterior para imponer una nueva cultura. La ciudad de Cholula en Puebla es célebre porque hay gran cantidad de templos católicos construidos sobre pirámides y reliquias de los pobladores anteriores. Uno prestigioso es el templo de Santa María Tonantzintla.

La misma ciudad de México oculta bajo su superficie los antecedentes de la cultura azteca. La Catedral fue construida sobre extensiones del Templo Mayor. Todavía en 1987 fue descubierto el monolito que contiene a la diosa de la luna (Coyolxauhqui). Los arqueólogos consideran que todo el primer cuadro de la actual ciudad está construido sobre las ruinas de la gran Tenochtitlán.

Pero eso fue en el Siglo XVI y los siguientes. Lo grave es que esa lección prevalece y si no, veamos a Donald Trump que se ha concentrado en destruir el legado de Obama. Al cumplir un año de mandato, la prensa dio a conocer que Trump ha cancelado 129 decretos de Obama. Atacó la incorporación de Estados Unidos al acuerdo de París y canceló su participación. Lo mismo hizo con el Acuerdo Comercial Transpacífico (TPP). Al TLC lo ha tenido en vilo mediante amenazas constantes desde su campaña como candidato presidencial.

 

Ahora bien, seamos francos. En México cada presidente se legitima destruyendo algo del presidente anterior, no obstante que pertenezcan al mismo partido político. Lo vimos con López Portillo atacando herencias de Luis Echeverría. De la Madrid echando reversa a la nacionalización bancaria de López Portillo. Calderón revirtiendo políticas implantadas por Fox, como el de implantar sistemas de gestión de calidad en toda la Administración Pública. Peña Nieto censurando acciones de Calderón, aunque sin quererlo, acabó haciendo lo mismo en el terreno de la seguridad pública.

¿Qué nos espera para el futuro inmediato? El eterno candidato Andrés Manuel López Obrador ha amenazado con revertir las reformas educativa, energética y laboral. Es decir, veremos nuevamente a la Coordinadora de la Educación (CNTE) tomar posesión del manejo de recursos e invalidar las evaluaciones de los maestros.

Veremos el auge del Sindicato Petrolero y nuevas inversiones en refinerías que han demostrado ser poco rentables por carecer de administración eficiente. Veremos la cancelación y la pérdida de lo invertido en el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México tendremos, en cambio, cuatro nuevas pistas en el Aeropuerto de Tizayuca. Se perderá el gasto con Boing al regresarle el avión presidencial y veremos a nuestro Presidente viajar en vuelo comercial para asistir a Davos, a Europa o a China a las convenciones internacionales.

En síntesis, en vez de contar con líderes visionarios concentrados en hacer realidad nuevos proyectos que avancen a la Nación hacia la prosperidad, tenemos líderes preocupados por destruir la herencia cultural y real de los antecesores.

En México ha persistido la falta de continuidad de los proyectos en marcha, provocando estancamiento y en otros casos, verdaderos retrocesos. Este asunto debe ser resuelto.

En las empresas suceden cosas semejantes. En los equipos de futbol lo vemos con claridad. Todo nuevo Director Técnico llega con la intención de imponer su estilo de juego, cambiando aquello a lo que el equipo estaba acostumbrado. En el equipo de Inglaterra, el West Ham, llegó David Moyes como nuevo director técnico y de inmediato dio a conocer que el Chicharito no entraba en su estilo de juego. Resultado: decidió destruirle su carrera porque no autoriza su venta, no lo alinea y lo mantiene sentado en el banquillo.

En una empresa de comercialización el nuevo Gerente General decidió que el énfasis se pondría en el control de costos y no en el  empuje de las ventas. Pasados seis meses la empresa redujo sus costos en más de veinte por ciento, pero en esos esfuerzos además de grasa cortó músculo. Los buenos vendedores le renunciaron y hoy son parte de la competencia que le está arrebatando participación de mercado.

Steve Jobs de Apple afirmaba que el sello distintivo de un líder es la innovación, de modo que un líder con vocación destructiva pierde foco fácilmente, porque su tiempo, mente y acción se concentran en destruir, en vez de dedicarse a construir.

Te invito a reflexionarlo. ¿A qué dedicas tu tiempo? ¿A construir o a destruir? Por lo pronto, deseo que pases una semana feliz y productiva.

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

RECUERDA: NADA CAMBIA, HASTA QUE ALGUIEN DA EL PRIMER PASO Y ÉSE…ES UN LÍDER. ¿ACASO ERES TÚ? ATRÉVETE A INNOVAR, INTUYE CAMBIOS QUE RESUELVAN PROBLEMAS Y HAGAN MÁS FELICES A LAS PERSONAS.

alfredo-esponda@cencadedigital.com

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