4 Virtudes de un Líder – Parte III

Escucha el podcast: 4 Virtudes de un Líder Parte 3

Hemos reseñado dos virtudes del líder: foco y coraje. Estamos siguiendo las líneas del autor Eric Kaufmann en su libro “The four virtues of a leader” publicado por Sounds True. Es interesante este enfoque basado en investigaciones profundas que el autor llevó a cabo con una metodología rigurosa.

La tercera virtud de un líder: perseverancia. La pregunta a contestar es: ¿Qué estoy creando?

Los logros de un líder dependen de su esfuerzo y acción persistentes. Sin acción, la visión es simplemente una alucinación. Para el autor la perseverancia (grit), vista como valor o agallas, es una apasionada tarea por lograr metas de largo plazo. Es la habilidad de presionar y permanecer dedicado cuando te sientes fatigado, descorazonado y desilusionado.

 

Los elementos de esta virtud son: disciplina, determinación y perseverancia. Los líderes efectivos saben cómo y cuándo mantenerse autodisciplinados.

El autor nos recuerda que la palabra liderazgo procede del anglo-sajón “lithan” que significa viajar, ir, especialmente en una jornada donde se carece de un mapa bien delineado, pero que significa abandonar la zona de confort de lo que es conocido para ir en pos de nuevos horizontes.

Tu tarea como líder es guiar gente en una expedición que va de lo familiar hacia una visión desconocida y deseable. Desarrollar el músculo de la perseverancia en un área no nos garantiza que nos servirá para otra. Ser perseverantes al desarrollar una empresa no significa que tendremos perseverancia para escribir un libro, por ejemplo.

Liderazgo implica elevadas funciones mentales al resolver problemas, planear, visualizar, tomar decisiones y aprendizaje, entre otras. Liderazgo es una función de elevada intensidad energética, es un maratón de funciones cognitivas del más alto nivel.

Nos presenta Kaufmann tres zonas de energía que debemos recorrer: confort, crecimiento y pánico. La zona de confort es donde mantenemos nuestro nivel de energía y aseguramos la homeostasis. Es parte del proceso de autopreservación, es la sabiduría de la evolución que contribuye a nuestra sobrevivencia y bienestar.

La zona del crecimiento es lo desconocido, lo no familiar, lo no vivido, lo no practicado. Es el terreno donde tú te expandes y evolucionas. Los líderes están en una búsqueda, en una expedición junto a otras personas. Si estás solo en esta búsqueda no estás liderando, estás en una aventura. La aventura se transforma en expedición cuando la persona asume la responsabilidad y el reto de guiar a otros. Lo fundamental es tu deseo de abandonar la zona de confort, pero una vez convertido en líder invertirás tiempo y energía entusiasmando, invitando, engatusando, premiando e inspirando a otros para que también abandonen su zona de confort.

La zona de pánico es electrizante y productora de shock, la encuentras después de cruzar la zona de crecimiento. Esta zona es estresante y suele derrotar a los débiles. La zona del crecimiento incluye estrés, pero no al nivel de la zona del pánico. Si como líder presionas demasiado fuerte, tus seguidores sentirán ese estrés, pero no debe prolongarse demasiado porque el resultado final será la pérdida de su solidaridad y respeto. Un seguidor inteligente abandonará al grupo en cuanto pueda y la expedición se verá debilitada.

Los líderes producen resultados, y los logran guiando exitosamente a sus equipos pasando por encima de sus experiencias y sistemas de creencias colectivas para resaltar nuevas habilidades, recursos, aplicaciones y entregables. Esos líderes que han logrado resultados admirables, ya sean financieros, sociales o espirituales, han aprendido a disciplinarse a sí mismos y moverse mucho más allá de sus zona de confort.

Autodisciplina no es el único predictor del éxito de un líder, pero es uno de los factores críticos. Autodisciplina, autocontrol y autorregulación son todos variación de agallas y de valor integral aplicados a la vida, al liderazgo y a la evolución del desarrollo de la personalidad.

No hay nada como disciplina en el largo plazo, la disciplina personal es en el momento en que tomamos una decisión. Decisión tras decisión, elección tras elección, así construimos la masa crítica llamada autodisciplina.

Mucho qué reflexionar, ¿no crees?, te invito a hacerlo. Que disfrutes de una semana feliz y productiva.

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

RECUERDA: NADA CAMBIA HASTA QUE ALGUIEN TOMA LA INICIATIVA Y ÉSE ES UN LÍDER… ¿ACASO ERES TÚ? ANÍMATE Y COMIENZA CON UN CAMBIO, PEQUEÑO, PERO QUE SEA SIGNIFICATIVO.

alfredo-esponda@cencadedigital.com

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