4 Virtudes de un Líder – Parte I

Escucha el Podcast: 4 Virtudes de un Líder Parte 1

En mi viaje reciente a los Estados Unidos durante mi imprescindible visita a la librería Barnes and Noble descubrí muchos nuevos libros sobre liderazgo. Imposible cargar con todos. Me traje varios. En el blog de este miércoles quiero comentarte uno que estimo de provecho para quienes estamos interesados en el tema, se intitula: “The Four Virtues of a Leader” su autor es Eric Kaufmann y la editorial que lo publica es Sounds True.

Eric hace referencia a “la jornada del héroe” de Joseph Campbell. El enfoque de Campbell fue el resultado de estudiar los mitos a lo largo de la historia y plantear lo que hacían los héroes. “Él caracterizó la jornada con tres elementos 1) abandonar lo familiar para alcanzar una meta realmente valiosa; 2) enfrentar retos y riesgos que exigen sacrificio; 3) compartir los premios arduamente ganados con los compañeros de viaje”.

Eric Kaufmann nos recuerda que necesitamos líderes para lograr resultados con y a través de la gente. Liderar es conducir a las personas a la obtención de resultados que de otra manera no sucederían si el grupo fuera dejado a su propio arbitrio. Los líderes crean resultados que no se obtienen orgánicamente, hay que trabajar por ello.

 

Eric nos comparte que frecuentemente le hacen esta pregunta: “¿Qué debo hacer para convertirme en un gran líder?”. Su respuesta es simple: Hacer las cosas que un líder hace y tener las actitudes que reflejan lo que un líder es. Es decir: hacer y ser como un líder.

La primera cualidad que nos plantea el autor es: FOCUS, es contestarnos ¿qué estoy creando? El foco y la visión le dan forma a la jornada del líder y también a la jornada de los seguidores.

Para liderar debemos tomar la responsabilidad de aquello que creamos. Para ello debes desarrollar autoconsciencia. El liderazgo es un acto creativo, también es colaborativo, racional y un emprendimiento arriesgado.

En tanto líder, tu habilidad para sortear los riesgos, colaborar con otros y establecer confianza y relaciones fundamentales, emana de tus creencias y supuestos, emana de tu foco. La profundidad de tu autoconsciencia es proporcional a la fuerza de tu responsabilidad personal y profesional.

Tu autoconcepto como líder dirige y da forma a la calidad de los resultados que obtienes con tu equipo. Este autoconcepto, o perspectiva propia, es una compilación de creencias acerca de ti mismo que has configurado a través de tus experiencias y circunstancias. Esto incluye tus logros educacionales y tu desempeño académico, sexualidad y vivencias de tu género, identidad racial y religiosa, éxitos y fracasos, conexiones sociales y roles familiares y sociales, especialmente la respuesta que das a la pregunta ¿quién soy yo?

El autor cita el caso de una persona que deseaba incrementar las ventas de su negocio. El diagnóstico arrojó que el problema era su conducta como líder, es decir, su foco. Esta persona estaba enfocada en la seguridad y el control, en vez del crecimiento y la asunción de riesgos. Su foco personal lo hacía concentrarse en cada detalle y en la toma de decisiones en distintos niveles de su organización. Nunca delegaba, desconfiaba de todos y era un obstáculo para sus colaboradores.

El líder no está para mantener el estado de cosas, está para hacerlas crecer. El crecimiento se da cuando rebasamos la frontera de nuestro estado de confort.

Foco (¿qué estoy creando?) se deriva de un propósito intencional. Ante la ausencia de una visión, considerada como un punto coherente acerca del futuro, los miembros del equipo acabarán viajando en distintas direcciones. La visión nos conduce a la aplicación orientada y consistente de nuestras habilidades, conocimientos, experiencias y esfuerzos. Albert Einstein decía: “la imaginación es más importante que el conocimiento. Mientras que el conocimiento es limitado, la imaginación abarca a todo el universo, estimula el progreso, dando lugar a la evolución”.

La visión se refiere a nuestra habilidad de proyectar la mente hacia el futuro, imaginar resultados posibles inyectándole evidencias concretas que podamos articular y compartir. Formular una visión articulada es un acto de creatividad. Articular una visión para una organización es un ejercicio práctico de imaginación. Si quieres ser un líder exitoso debes ejercitarte en desarrollar el talento de la imaginación y la visión.

Una última idea. El autor nos propone formularnos una metáfora acerca de quiénes somos. Un líder le dijo “soy un lobo rodeado de ovejas”, otro “soy un muchacho holandés sosteniendo un dique para impedir el avance del océano”, uno más le contestó “soy un tren. Estoy en la estación y parto rápidamente con quienes estén a bordo. No tengo tiempo de esperar a ningún retrasado. Estás a bordo o te quedas”. Entonces, ¿cuál es tu metáfora personal como líder? He aquí una tarea para la próxima semana.

Mucho que reflexionar, no lo desaproveches.

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

RECUERDA: NADA CAMBIA HASTA QUE ALGUIEN TOMA LA INICIATIVA Y ESE ES UN LÍDER… ¿ACASO ERES TÚ? ANDA, ANÍMATE Y DA EL PRIMER PASO COMENZANDO EL CAMBIO CONTIGO.

alfredo-esponda@cencadedigital.com

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