Soñaba con Ser Campeón Mundial

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El primero de junio de 2019 los fanáticos del boxeo nos llevamos una sorpresa mayúscula: un arrojado y valiente boxeador mexicano-americano se convirtió en campeón mundial de peso pesado en cuatro distintas organizaciones oficiales: WBA, WBO, IBF e IBO (es decir: Asociación y Organización con el apelativo Mundial de box, las dos últimas como Internacionales). Solamente falta el WBC, Consejo Mundial de Box o CMB.

El campeón de los cuatro cinturones, Anthony Joshua, subió al ring con un récord perfecto: Tenía 21 peleas ganadas por nocaut y una por decisión unánime. Ganó el Oro Olímpico en Londres y es el ídolo indiscutible de la Gran Bretaña. Todas sus peleas realizadas en su país.

Para hacer su presentación en los Estados Unidos se eligió la catedral mundial del boxeo: el Madison Square Garden. Una enorme publicidad a nivel internacional, 10,000 boletos con viaje incluido tenían comprados los fanáticos ingleses y tenían vendido casi el 80 % del cupo del Madison. Imposible pensar en suspender la pelea.

Las distintas federaciones autorizaron al contrincante, Jarrell Miller, con la seguridad de que daría un gran espectáculo. Pero dio positivo en tres pruebas de antidoping. Tuvo que ser descalificado.

Comenzó la urgente búsqueda de un substituto. Había 16 candidatos, el elegido fue el cubano Luis Ortiz, pero se ofendió porque le ofrecieron tres millones de dólares por la pelea. Él exigía diez millones y cinco meses previos para su preparación. El organizador Eddie Hearn no tenía el tiempo, ni el dinero para concedérselos.

Faltaban seis semanas y continuaban buscando. Entre los 16 candidatos surgió uno que dijo estar preparado para enfrentar al gran campeón. Acababa de pelear con Alexander Dimitrenko y le ganó en cinco rounds. Se trataba de Andy Ruiz Jr. La pelea se confirmó un mes antes, el primero de mayo. Ningún otro peleador aceptó el riesgo.

En Internet aparecen varias entrevistas a peleadores y entrenadores de pesos pesados. Todos coinciden afirmando que antes del séptimo round, Joshua acabaría noqueando a Andy Ruiz Jr. Pero no hay remedio, era el único dispuesto a aceptar la pelea con el gran campeón invicto. Con cuatro semanas de anticipación. Muchos querían la oportunidad, pero no estaban preparados.

El primero de junio subieron al ring. Las imágenes eran contrastantes. Mientras en una esquina veíamos al campeón con un cuerpo cincelado, un auténtico atleta e indiscutible campeón que nunca había perdido y ni siquiera había visitado la lona; en la otra esquina teníamos a Andy Ruiz Jr. “el gordito” diez kilos más pesado que el campeón y diez centímetros más chaparro. Las apuestas estaban 30 a 1 en favor de Joshua.

En el round tres el campeón derribó con un golpe al mentón a Andy Ruiz. Los diez mil ingleses enloquecieron de felicidad. Después de la cuenta de ocho, Ruiz se lanzó con furia, fuerza y precisión para tirar a la lona dos veces al campeón en ese mismo round. Los rounds siguientes estuvieron muy reñidos, sin embargo, la mano pesada de “el gordito” estaba haciendo mella en su oponente. En el round siete, Anthony Joshua, el campeón invicto, se negó a seguir peleando. Estaba muy lastimado. Andy Ruiz se coronó de golpe en cuatro federaciones como Campeón Mundial de Box en peso completo. Es decir, cuatro títulos de campeón. Esto superó a su gran sueño.

Este triunfo sorprendió al mundo boxístico, especialmente en México. Andy Ruiz es un ejemplo de la indiscutible fórmula del éxito y que muchos llaman suerte: cuando la preparación se encuentra con la oportunidad.

En la variable preparación debemos informarnos de la realidad. Andy recibió sus primeras lecciones de box desde los ocho años, le decían el “Rocky Mexicano”. Su padre es su mentor desde que nació y siempre le infundió el anhelo de ser campeón. En su juventud estuvo aprendiendo y practicando en las instalaciones del Comité Olímpico Internacional de la Ciudad de México. En su etapa amateur, muy joven, fue derrotado cuatro veces y ello le impidió representar a México en los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008. ¡Qué suerte tuvo: 4 derrotas fueron un gran aprendizaje!

Se fue a California porque allí había instructores más experimentados y contrincantes de peso pesado. A los 19 años hizo su debut como profesional. En el lapso 2009-2019 enfrentó consecutivamente a los mejores pesos pesados del mundo. Fue considerado merecedor del enfrentamiento con Joseph Parker de Nueva Zelanda por el campeonato del Consejo Mundial de Box. Perdió por decisión. Por ello su récord es de 33-1. Es Campeón Mundial en cuatro federaciones, pero le falta la del CMB o WBC.

La oportunidad se le presentó en el momento que Jarrell Miller dio positivo en la prueba de antidoping, luego, al ser uno de 16 candidatos para la gran pelea. En ese momento, él acababa de ganar una pelea en cinco rounds, de modo que no se sentía agotado. Estaba preparado. Esta es la clave para ver la oportunidad. A todos nos llegan oportunidades en la vida, pero si no estamos preparados, ni siquiera las vemos o tal vez, las consideramos como amenazas. Andy Ruiz Jr. nos brinda un gran aprendizaje: Atrás del éxito, detrás de la suerte, se encuentra la oportunidad que únicamente puede aprovecharse si estamos debidamente preparados.

 

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

RECUERDA: NADA CAMBIA HASTA QUE ALGUIEN TOMA LA INICIATIVA Y ÉSE…ES UN LÍDER. ¿ACASO ERES TÚ? ¿TE ESTÁS PREPARANDO PARA CUANDO APAREZCA TU OPORTUNIDAD SOÑADA?

 

alfredo-esponda@cencadedigital.com

 

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