¿Peleas o Negocias?

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A Lucio siempre le dio por armar broncas. Era su naturaleza, no tenía otra manera de reaccionar. La primera vez que me retó comenzamos a jalonearnos. El maestro Tony intervino y nos dijo: muchachos vengan para acá, y nos llevó al centro del patio de recreo. Pidió a su asistente un par de guantes de box. Le aclaré al maestro que no me interesaba arreglar a golpes una disputa por algo intrascendente.

No quedó más remedio que fajarnos. Me ganó, por supuesto. Lucio era un peleador nato. Cuando terminó la pelea le dije a Tony: Maestro, aun así, yo tengo la razón, ¿por qué no nos escucha y usted decide?

Se trataba de la asignación de la cama para dormir en el internado. Yo tenía todo el semestre anterior en una cama y Lucio, que acababa de llegar, quería quitármela. El maestro nos escuchó y acabó con la discusión al decirle a Lucio: “Te toca la otra cama, tienes que respetar lo que ya está asignado”.

¿Por qué hay personas que se desbordan con el primer impulso? ¿Por qué no razonan? El psicólogo Daniel Kahneman ganó el Premio Nobel de Economía 2002 al plantear la toma de decisiones desde un análisis de nuestro juicio y entendimiento. Con ello dio forma a una nueva rama de esta ciencia: la economía conductual. Kahneman fue el primer no economista en recibir el Premio Nobel de Economía.

En su libro más reciente “Pensar rápido, pensar despacio” nos plantea dos sistemas de pensamiento: “el sistema 1 es rápido, intuitivo y emocional, mientras que el Sistema 2 es más lento, deliberativo y lógico”. Lucio, mi compañero de la infancia, estaba atrapado en el Sistema 1 y no sabía cómo escapar de él.

La ciencia del cerebro avanza aceleradamente (la neurociencia) y poco a poco se confirma que es mucho más lo que desconocemos que los hallazgos a la fecha.

A estas alturas, tal vez ya tienes una conclusión: no te interesa saber cómo funciona tu cerebro. Déjame decirte que vale la pena introducirse al tema, aunque sea por encimita. Si quieres profundizar es altamente recomendable el libro de Kahneman.

El Sistema 1 es automático, racional e intuitivo. Es el rápido. Impulsa a gran velocidad nuestra reacción ante cualquier evento sorprendente o amenazante. Cada vez que te enojas y armas la fiesta en grande, tu Sistema 1 está en acción. Son impulsos incontrolados los que manifiestas. Aunque después te arrepientas y pidas perdón, a lo hecho, pecho.

Una característica distintiva del Sistema 1 es que tiene la memoria. En consecuencia, muchas de sus reacciones son producto de aprendizajes acumulados. Nuestras vivencias y creencias formadas a lo largo de los años nos han pre-acondicionado para reaccionar. Ciertas destrezas como orientarnos sobre la marcha, capacidad para percibir el mundo que nos rodea, reconocer objetos ya vistos, entre otras, son propias de este Sistema 1. Algunas actividades mentales se vuelven rápidas con la práctica constante.

El Sistema 2 para entrar en acción requiere la atención. No tiene reacciones automáticas, todo pasa por el filtro de la atención y el discernimiento. Es nuestra manera de “pensar despacio”. Aplica la lógica y el buen sentido, hasta donde lo tengamos desarrollado. Es con el Sistema 2 que podemos plantear una negociación como alternativa a la pelea.

El Sistema 2 es el encargado de formar al Sistema 1 mediante la educación y el entrenamiento. Si una persona decide aprender a tocar el piano, tendrá que apelar a las cualidades del Sistema 2. El aprendizaje será lento y con errores, avance con aproximaciones sucesivas hacia el dominio del teclado. Conforme consolida su aprendizaje, paulatinamente, se va conformando en la memoria intelectual y corporal el dominio necesario. Es el proceso para educar al Sistema 1.

Un concierto a cargo de un principiante es un tormento, porque su atención está centrada en responder con exactitud a la partitura. En cambio, un concertista experimentado, ya no necesita la partitura, su memoria le permite liberar su inspiración para interpretar y expresar las emociones que dan forma a la música, esto lo hace el Sistema 1. Lo mismo es cierto para cualquier área donde necesitamos desarrollar una competencia.

Nuestra moraleja es que la capacitación, que corresponde al Sistema 2, deberá ser tan intensa y de tanta práctica ejecutoria que logre que el Sistema 1 se apropie de lo enseñado y pueda dominarlo con los ojos cerrados. Esto no solo con tareas operativas, también con las conceptuales.

Te invito a la reflexión y al esfuerzo por lograr que tus automatismos del Sistema 1 sean productivos y no te provoquen consecuencias indeseables.

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

RECUERDA: NADA CAMBIA HASTA QUE ALGUIEN TOMA LA INICIATIVA Y ÉSE… ES UN LÍDER. ¿ACASO ERES TÚ?

alfredo-esponda@cencadedigital.com

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