Proceso de Innovar

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Cuando sabemos de una innovación que nos deslumbra solemos creer que fue un chispazo de la mente o la suerte de dar con un hallazgo relevante, pero no es así. La innovación es un proceso.

Las grandes hazañas que nos tienen deslumbrados son un ejemplo vivo de este proceso.

Para Steve Jobs el escuchar su música favorita (Bob Dylan) en un cacharro moderno como el Walkman de Sony, le permitía disfrutar, pero no lo hacía totalmente feliz, estaba seguro de que se podía lograr una mejor trasmisión de sonido, por eso creó el iPod.

Para Hastings tener que pagar una multa con un costo superior al valor de un video de una película que olvidó devolver a Blockbuster le pareció un auténtico insulto a su inteligencia. Después del coraje que pasó, se puso a buscar una alternativa y así nació Netflix.

Para Jeff Bezos, que había tenido una experiencia sobresaliente manejando software en un despacho, resultaba prometedor experimentar con la venta de libros a distancia, fue una idea que estaba dispuesto a probarla. Hoy es el inmenso negocio llamado Amazon.

Para Howard Schultz resultó sorprendente ver en Roma largas filas de personas para comprar un café. Se formó, compró y lo probó. Se dijo: “tal vez, en Estados Unidos también tendría éxito un buen café”. Así nació Starbucks.

“Empezar por los primeros principios fue lo que echó a andar Google. Al clasificar las páginas web por los vínculos podíamos generar resultados de búsqueda superiores. Es tremendamente difícil que los equipos de trabajo sean súper ambiciosos” así lo expresa Larry Page que junto Sergey Brin creó ese monstruo de empresa que nos ha cambiado la vida.

Para Jack Ma resultaba insatisfactorio ser un maestro de escuela. Estudió a fondo el éxito de la empresa americana eBay, decidido a crear lo mismo, pero más grande en China. Así nació Alibabá.

¿Cómo lo han logrado? ¿Qué pasos siguieron para cristalizar un sueño ambicioso? El gran escritor y pensador Steve Blank nos aporta su concepto del proceso para innovar, publicado en Harvard Business Review.

PASO 1. Buscar la innovación. Tal como lo leemos en los ejemplos anteriores el punto de partida es la inconformidad con un producto, con una situación o el estado de cosas general. ¿Cuál es tu molestia? ¿Qué te quita el sueño? ¿De qué se quejan las personas/empresas en general? Es necesario hacer un inventario de necesidades de la gente, debidamente validadas.

PASO 2. Filtrar y seleccionar. Tal vez una encuesta, unas preguntas a distintas personas, o algún medio que te permita saber que estás pisando firme. Asegúrate de haber dado con algo que molesta a muchas personas y de preferencia a empresas importantes. De modo que confirmes que no estás descubriendo el agua tibia, sino que has dado algo que inquieta a muchos, pero siguen sin tener una solución, y por supuesto, tú piensas que puedes aportar algo diferente, pero efectivo.

PASO 3. Establecer prioridades. Es el momento de elegir entre distintas opciones, hay que crear un prototipo, aunque sea muy pequeño, pero que te permita mostrar a otros y escuchar sus opiniones. Observa sus reacciones, porque puede suceder que estés presentando algo que resulta irrelevante para los demás, aunque tú lo juzgues como el gran descubrimiento. Es el momento de la confirmación o del desechamiento de ideas/proyectos, en este último caso, a buscar de nuevo.

PASO 4. Explorar soluciones a fondo. Se trata de poner a prueba cada uno de los elementos del nuevo proyecto. Steve Blank sugiere plasmar en un lienzo el nuevo proyecto, como si fuera un nuevo modelo de negocio, cuestionando con firmeza cada aspecto tratando el proyecto como si fuera una hipótesis digna de destruir. Solo lo que sobrevive a esos ataques merece seguir adelante. Es aplicar el principio fundamental de la filosofía de la ciencia, según Karl Popper: “el trabajo de un científico es derribar teorías, porque solo aquellas que no pueden derribarse merecen subsistir”.

PASO 5. Incubar. Es preciso darse un par de semanas de búsqueda de datos adicionales para asegurar que vale la pena continuar el esfuerzo. Mientras tanto se deja que la idea/proyecto siga cuajando en la mente. Analizar y cuestionar tanto como se pueda.

PASO 6. Integrar. Es el momento de evaluar si el nuevo proyecto puede integrarse dentro de los parámetros acostumbrados de la empresa o bien, si es necesario, continuarlo totalmente por fuera.

PASO 7. Escalamiento. Ahora sí, llegó el momento de hacer realidad el proyecto con todos sus elementos. Llevar un proyecto a dimensiones naturales, acordes con lo planeado, resulta todo un desafío y es preciso asegurar todos los elementos necesarios para su cristalización. A partir de aquí pueden surgir las deficiencias e insuficiencias que pueden condenar al fracaso lo anhelado o bien confirmar que, con ligeros ajustes, el proyecto se vuelve una realidad palpable. Se pone a prueba nuestra capacidad de enfrentar las adversidades y encontrar las soluciones más favorables para no desistir.

Un buen ejemplo es el ícono de la Cuarta Revolución Industrial, Elon Musk, quien no obstante los fracasos obtenidos en distintos proyectos, sigue adelante con su ambición de colonizar marte. Lo soportan sus éxitos al crear PayPal, el automóvil Tesla y el primer lanzamiento exitoso de SpaceX.

Te invito a reflexionar acerca de este proceso y a encontrar problemas en los cuales puedas contribuir a su solución, por lo pronto, que pases una semana feliz y productiva.

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

RECUERDA… NADA CAMBIA HASTA QUE ALGUIEN DA EL PRIMER PASO Y ESE ES UN LÍDER… ACASO ERES TÚ… LÁNZATE A EXPLORAR SITUACIONES QUE TE INCOMODAN Y APLICA ESTE PROCESO DE SIETE PASOS, MUCHA SUERTE.

 

alfredo-esponda@cencadedigital.com

 

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