Las 6 Virtudes Universales Parte I

Escucha el podcast: Las Seis Virtudes Universales

 

El diccionario nos dice que una virtud es “la habilidad, facilidad o disposición para llevar a cabo determinadas acciones adecuadas al hombre”. “La virtud no es innata; sólo hay disposiciones para ella y se adquiere únicamente con el ejercicio serio y duradero. Su opuesto es el vicio interpretado como la forma inadecuada de actuar”.

El célebre autor de La Inteligencia Emocional, Daniel Goleman, afirma “por fin la psicología se toma en serio el optimismo, la diversión y la felicidad”. Veíamos en podcast anteriores que la felicidad “es un estado de ánimo asociado a satisfacción, estar a gusto, complacido, contento”, es en síntesis, sentirse bien con uno mismo. ¿Y qué debemos hacer para ser felices?

Martin Seligman, el autor de La Auténtica Felicidad, nos dice “la verdadera felicidad deriva de la identificación y el cultivo de las fortalezas más importantes de la persona y de su uso cotidiano en el trabajo, en el amor, el ocio y la educación de los hijos”.

Para comprender el tema consiguió fondos para estudiar lo que distintas culturas y enfoques filosóficos consideran virtudes, construyeron unos 200 catálogos de virtudes en total. Así fue como llegaron a 6 virtudes que ellos consideran universales, ubicuas, puesto que aparecieron expresadas de distintas formas, pero siempre estaban presentes.

En casi todas las culturas estudiadas habían tradiciones que se remontaban a más de tres mil años y cubrían toda la faz de la tierra, en casi todas ellas se valoran las siguientes seis virtudes: Sabiduría y conocimiento, valor, amor y humanidad, justicia, templanza y, por último, espiritualidad y trascendencia.

¿Cómo se alcanzan estas virtudes y qué relación tienen con la felicidad?

El experto en que nos apoyamos descubrió, mediante estudios de laboratorio, que las virtudes se alcanzan mediante el desarrollo y aplicación de las fortalezas, hizo una asociación entre cada virtud y sus correspondientes fortalezas. Debe quedarnos claro que si nos abocamos a las fortalezas asociadas tendremos la virtud que deseamos. En su libro, Seligman, nos ofrece un cuestionario para cada una de ellas y de ese modo valorar qué tanto poseemos dicha fortaleza, te sugiero apliques este cuestionario. En este breve espacio me limito a introducirte al tema.

PRIMERA VIRTUD: SABIDURÍA Y CONOCIMIENTO. Se desarrolla mediante las siguientes fortalezas. Curiosidad e interés por el mundo. Amor por el conocimiento. Juicio/pensamiento crítico/mentalidad abierta. Ingenio/originalidad/inteligencia práctica y perspicacia. Inteligencia social/inteligencia personal/ inteligencia emocional. Perspectiva. Este conjunto de 6 fortalezas son desarrollables y a base de esfuerzo y dedicación podemos ser virtuosos en sabiduría y conocimiento. Nos refiere Seligman los resultados de una encuesta practicada por la Organización Gallup que confirmó el hecho de que los trabajadores más satisfechos eran los que respondían afirmativamente a la pregunta ¿Su trabajo le permite hacer lo que sabe hacer mejor todos los días?

La clave está en encontrar los espacios adecuados para uno mismo. Esto implica ubicarse en lugares y momentos que te permitan maximizar tus habilidades e intereses personales. Es contestar afirmativamente la pregunta: ¿Has escogido trabajo, relaciones íntimas, actividades de ocio, que te permiten poner en práctica lo mejor de ti mismo?

SEGUNDA VIRTUD: VALOR. Las fortalezas asociadas son las siguientes: Valor y valentía. Perseverancia/laboriosidad/diligencia. Integridad/autenticidad/honestidad. Estas tres fortalezas son el camino para obtener esta virtud.

Es preciso diferenciar: la intrepidez, la audacia, la impetuosidad no significan valentía, enfrentarse al peligro a pesar del temor, sí. Hace referencia a situaciones intelectuales o emocionales vistas como desfavorables, difíciles o peligrosas. Terminar todo lo que empezamos es parte de esto mismo, aunque las tareas sean arduas. Hacer lo que decimos que vamos a hacer, cumplir lo que prometemos. Vivir la vida de forma auténtica, sin mentir, tener los pies en el suelo.

Como puedes darte cuenta, estas 9 fortalezas nos conducen al logro de estas dos virtudes universales. La tarea es difícil, pero si cuentas con la perseverancia lo harás parte de tu conducta.

Te invito a reflexionar acerca de la importancia de guiar nuestra vida con base en estas virtudes, en el próximo post continuaremos con las otras 4 virtudes, verás lo importante que son, por lo pronto, te deseo una semana feliz y productiva.

 

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

RECUERDA: NADA CAMBIA, HASTA QUE ALGUIEN TOMA LA INICIATIVA Y ESE…ES UN LÍDER. ¿ACASO ERES TÚ? CONVIÉRTETE EN UN VIRTUOSO Y SERÁS UN GRAN LÍDER.

alfredo-esponda@cencadedigital.com

 

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