Líder Engañabobos

Foto: https://tecnicashablarenpublico.com/blog/las-5-c-que-todo-orador-debe-aplicar-para-impactar-con-su-mensaje/

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Por mi dedicación al tema de liderazgo, durante muchos años, he mantenido atención sobre ascensos y caídas de líderes políticos y empresariales. Por este motivo, confieso que frecuentemente me dejo engañar por afirmaciones que suenan fidedignas, acabo creyéndolas porque tengo la esperanza de que ¡al fin! un líder auténtico arroje resultados felices.

Así me ha sucedido en varias ocasiones. Me llegó por redes sociales un discurso de toma de posesión y me encantó, una vez más, caí redondito. El nuevo mandatario planteaba a sus compatriotas: “¿Qué significa ser un país moderno? Significa que las desigualdades entre los más pobres y los más ricos deben resolverse…” y continuaba “¿Cómo poner más dinero en el bolsillo y en los hogares? Emparejando el acceso a servicios esenciales que hoy son escasos o inexistentes…cerrando brechas…y poniendo el bienestar de las personas como el objetivo fundamental de cualquier cambio o reforma”.

“Ser un país moderno significa ser un país honesto y no corrupto. Y ¿qué significa ser un país sin corrupción? Primero, recuperar mucho dinero para el presupuesto de todos. Pero también significa establecer una agenda de prioridades fundadas en el interés común y no en el de la coima (mordida o moche). Para lograrlo necesitamos un presidente comprometido totalmente en la lucha contra la corrupción. Por ello, no permitiré a mis funcionarios y colaboradores más cercanos, caer en la indignidad de la corrupción. Sepan todos que en eso no tendré miramientos. Quien falle acabará ante la justicia…”

¿Verdad que llena de ilusiones escuchar a un Presidente de la República prometer eso en su toma de posesión? ¿A poco no te da envidia y piensas, ojalá y eso fuera vigente en mi país?

El presidente que prometía eso en su discurso de toma de posesión traía una carrera profesional digna de admiración: se licenció en la Universidad de Oxford (Inglaterra) en 1959. En 1961 se graduó en la Maestría en Economía en la Universidad de Princeton (Estados Unidos). Como parte de su ejercicio profesional ocupó ministerios de economía y finanzas, de energía y minas, y de transportes en su propio país. Fue economista en jefe de Banco Mundial. Ocupó cargos en los directorios de empresas trasnacionales.

Este gran político provenía de una familia distinguida. Su padre era de ascendencia judeo-polaco. Fue un médico notable y gozaba de gran reconocimiento nacional. Su madre, una gran maestra de historia y de arte de origen franco-suiza, tía del cineasta francés Jean-Luc Godard.

¿Entonces? Si están dadas todas las bases para que un líder de esa calidad personal y profesional triunfe y saque adelante el programa que le planteó a su pueblo ¿cómo es que fracasa y acaba a punto de ser llevado a la cárcel? ¿Cómo es que juntó a varias fuerzas de centro y de izquierda para ganar las elecciones? Sin duda, un político hábil y experimentado.

El parecido de este líder con una cauda inmensa de líderes latinoamericanos nos lleva a considerar con reserva todo lo que nos prometan. Esas promesas son independientes de su preparación profesional, de su intelecto y de su presencia personal.

Aclaremos entonces. Estamos refiriéndonos al Presidente de la República del Perú, Pedro Pablo Kuczynski. El 28 de julio de 2016 tomó posesión. El 23 de marzo de 2018 se vio obligado a renunciar. No alcanzó a cumplir dos años en el cargo, ¿por qué?

Caemos otra vez en la gran corruptora brasileña Odebrecht que en 2006 le dio dinero a Kuczynski en su calidad de Primer Ministro del Presidente Alejandro Toledo, a cambio otorgó contratos para una concesión. La persecución de este delito le llevó 10 años a la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía General. El FBI localizó pagos por cuatro millones de dólares a la cuenta personal del presidente desde otra empresa ubicada en Gran Caimán.

La gota que derramó el vaso fue una serie de acuerdos con Kenji Fujimori, primero para condonar a su padre (Alberto Fujimori) la parte de condena que todavía le restaba para completar los 25 años, por último, videos que demostraban que estaban comprando apoyo de legisladores para evitar un impeachment (allá le llaman vacancia) lo que equivale a que el Congreso lo destituyera con el atributo de “traición a la Patria”.

Al sentirse acorralado, el hombre que ofreció “… no permitiré a mis funcionarios y colaboradores más cercanos, caer en la indignidad de la corrupción” resulta que cayó “en la indignidad de la corrupción” y fue aún más lejos, provocando a su país un caos político del cual tardará en recuperarse.

Moraleja: no caigamos en la trampa de los populistas que nos ofrezcan soluciones a todos los problemas, enarbolando la bandera de la moralidad porque se sienten predestinados a conseguir la grandeza de la Patria.

¡HASTA EL PRÓXIMO MIÉRCOLES!

 

RECUERDA: NADA CAMBIA, HASTA QUE ALGUIEN DA EL PRIMER PASO Y ÉSE…ES UN LÍDER ¿ACASO ERES TÚ?  BUSCA LAS PROPUESTAS QUE MEJOREN TU ENTORNO INMEDIATO Y LLÉVALAS A CABO.

 

alfredo-esponda@cencadedigital.com

 

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