LiderazgoII

He mencionado el concepto de líder orquestador como alguien que escribe la partitura organizacional y luego coordina de tal forma que logra una fina armonía entre todos los elementos que integran su equipo de trabajo para conducirlos a resultados exitosos.

Cuando uno observa el éxito de un grupo de trabajo, justo es indagar en los orígenes para dar con la causa cuyos efectos estamos admirando.

Tal es el caso de la Selección Alemana de Futbol (así, sin acento en la u). Yo dejo el acento en la ú, para aquellos que se refieren al American Football (que, efectivamente, se pronuncia fútbol). De pasada diré que muchas personas están acentuando en la i de video (por supuesto que en México decimos video y no vídeo).

Puesto a averiguar la trayectoria de la Selección mencionada, sabemos que desde 1978 ha consolidado una trayectoria que generó amplias expectativas en la población germana. Después de varios años de ascenso, en 1998 sufrieron descalabros humillantes en el Campeonato Mundial de Francia donde Croacia los eliminó en cuartos. Luego, vino el fracaso en la Eurocopa 2000.

En 2002 en la Copa Mundial Corea-Japón estuvieron en la final y perdieron frente a Brasil que logró su pentacampeonato con dos goles de Ronaldo.

En 2006 en el Campeonato Mundial celebrado en su propio país quedaron en tercer lugar, mismo lugar que ocuparon en Sudáfrica en el Mundial de 2010. Sin embargo, en Sudáfrica se presentaron con gran juego, vertical y dinámico, deslumbrando a los espectadores.

Se considera que a partir del año 2000 comenzó una nueva era para la selección. Bajo la presidencia de la Asociación de Clubes a cargo de Wolfgang Niersbach llegaron a acuerdos para levantar la calidad del futbol en toda Alemania.

Cada uno de los clubes se comprometió al desarrollo de niños y jóvenes. Invirtieron 80 millones de euros para contar con suficientes campos con todo el equipamiento necesario. Los directores técnicos de la selección hicieron un gran trabajo en orden consecutivo: Rudi Voller, Jurgen Klinsmann y Joachim Low.

El Club Bayern Munich, por ejemplo, tuvo como estratega a la gran estrella Franz Beckenbauer y en la temporada 2012-2013 conquistó todos los campeonatos en que participó.

La Federación Alemana de Futbol en su conjunto formuló un proyecto completo, el proceso de orquestación fue delineado con cuidado y detalle. Sus políticas se enfocaron al juego de conjunto y a la incorporación de jugadores jóvenes.

Otro factor clave consistió en dejar al frente al mismo entrenador desde 2008, Joachim Low. Además tenía la experiencia de haber sido asistente del entrenador anterior, Jurgen Klinsmann. Esa continuidad y persistencia les dio frutos admirables.

Cuando conquistan la copa mundial en Brasil 2014 integraron una selección con jugadores jóvenes, su promedio global era de 25 años de edad, uno de los promedios más jóvenes de todas las 32 selecciones. El anotador del gol del campeonato, Mario Gotze, es de tan solo 22 años.

Aún hay más. Para el campeonato de Brasil llegaron con seis meses de anticipación, construyeron edificios habitacionales y una cancha profesional de futbol para sus entrenamientos. Todo lo hicieron con mano de obra local. Interactuaron con la población. Realizaron sus partidos previos de entrenamiento con clubes del país. Y… al final, dejaron todo lo construido como donación y además, construyeron una escuela para niños pobres.

Esto que hicieron en Brasil, lo llevaron a cabo durante el Mundial de México 70. La escuela que dejaron en Querétaro sigue funcionando y es visitada por jugadores cuando vienen a nuestro país.

Lo anterior nos hace pensar que no es el trabajo de un líder, sino de un conjunto de líderes, de una cultura orientada al orden y al trabajo de equipo. La clave para nosotros es advertir que alguien o más bien, algunos, se propusieron escribir la partitura organizacional que guía el trabajo de los distintos integrantes de esa fabulosa orquesta llamada: Selección Alemana de Futbol.

Gracias por la lección a las demás selecciones, caracterizadas por la improvisación y la falta de reglas claras de transparencia, rendición de cuentas y resultados gloriosos que entusiasmen a su afición.

El caso del futbol es tan sólo una perla en el collar de éxitos alemanes. En el primer decenio del Siglo XXI tuvieron un crecimiento del 30% en su productividad laboral. La salud de su economía contrasta con el estancamiento del resto de las economías europeas. El mundo entero se asombró de la forma tan rápida como incorporaron al desarrollo a sus hermanos de la otra Alemania (Oriental) y ahora, de alguna manera, se han echado al hombro a otras economías de la Comunidad Europea con el propósito de salvar al euro y mantener unida a esa pléyade de países que, no obstante, sus avanzadas y sólidas culturas están padeciendo problemas de desempleo, disminución en su Producto Interno Bruto y dificultades sociales insospechadas.

Insisto, insistiré siempre, que atrás de todo éxito hay un líder orquestador que escribe una partitura y luego logra que los demás la interpreten fiel y entusiastamente.

Hasta el próximo miércoles.

 

¡QUE LA FUERZA DE TU INSPIRACIÓN GUÍE TUS PROYECTOS!

 

Alfredo Esponda Espinosa
alfredo-esponda@cencadedigital.com

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