Todo dirigente de un grupo social, equipo, empresa, institución u ONG, tiene un reto enorme: manejar en su mente una multitud de variables simultáneamente para encauzar los recursos a su disposición hacia el logro de los objetivos trazados.

Tengo muy claro que en todo emprendimiento debe existir un modelo como punto de partida. Es el equivalente a poseer un mapa, cuando se trata de ir hacia un punto  B  desde el punto A donde nos encontramos. El hecho de que no lo tengamos físicamente no quiere decir que no exista ese mapa, está en nuestra mente. En caso contrario, llegamos por medio de aproximaciones sucesivas.

Lo mismo sucede en cualquier tarea profesional, debe existir un modelo. Así como los médicos tienen su modelo de cómo funciona el cuerpo humano y los ingenieros tienen su modelo del funcionamiento de su especialidad, ya sea civil, informática, de telecomunicaciones, etc.

En nuestro trabajo de consultoría nos hemos encontrado con gran frecuencia a directivos a cargo de un grupo social que son expertos en su especialidad, pero un desastre dirigiendo. Los subordinados tienen claro que su jefe sabe mucho, pero coordina mal.

Con el afán de contribuir al éxito de este tipo de personas, les hemos capacitado en algo simple, fácil de comprender, aunque toma su tiempo aplicar y dominar. Un MODELO DE GESTIÓN denominado GLIEE: GESTIÓN BASADA EN LIDERAZGO, INNOVACIÓN, EFICIENCIA Y EFICACIA (ver figura 1). El propósito del modelo se sintetiza de la manera siguiente:

“HACER SIEMPRE CORRECTAMENTE LO CORRECTO”.

Figura1

Figura 1

En LIDERAZGO incluimos todas las variables relacionadas con la conducción del grupo social en cuestión, con su integración, su clima organizacional, su cultura, los valores que infunden orientación y sentido a sus acciones. El liderazgo se define por un conjunto de capacidades para influir en una persona o un grupo. La clave aquí es la manera en que el dirigente consigue que las cosas se lleven a cabo exitosamente para cumplir los fines de la organización. Es el “HACER”.

En INNOVACIÓN  incluimos todos los aspectos que tienen relación con el “cómo hacer”  y su impulso para no mantenerse demasiado tiempo en el mismo nivel, sino por el contrario, una búsqueda constante de la mejora continua. La innovación se define como la puesta en práctica de una nueva idea, un nuevo método, un nuevo producto, etc. La clave aquí consiste en que el “cómo hacer” incluye un estricto dominio de la tecnología  en cuestión y la aplicación de una sólida gestión de calidad, manteniéndose al tanto del avance tecnológico, por ello, lo sintetizamos en “SIEMPRE”, es decir, al corriente o mejor aún, a la vanguardia.

En EFICIENCIA  incluimos los aspectos relacionados con la coordinación del trabajo y la combinación de los recursos para ser utilizados en forma óptima. La eficiencia se define como la disposición de recursos al nivel mínimo posible al llevar a cabo el logro de un resultado deseado.  La clave aquí consiste en el aprovechamiento de todos los recursos de que se dispone evitando tiempos muertos, desperdicios, reprocesos, devoluciones y costos no justificados en la operación. Lo sintetizamos con la palabra “CORRECTAMENTE”, es decir, lo bien hecho.

En EFICACIA incluimos todos los aspectos que conducen a una organización al logro de sus fines, la estrategia, la mercadotecnia, el conocimiento profundo de quien es el cliente y de qué tamaño es el mercado. La eficacia se define como el logro del resultado deseado. Lo “CORRECTO” define el logro de las metas trazadas, que si se basan en un sólido pensamiento estratégico, no hay duda que lograr esos resultados hacen posible el encauzarse hacia el cumplimiento de los fines de la organización.

Con GLIEE el dirigente cuenta con un esquema de fácil visualización para realizar su función directiva de una manera más acertada. En la práctica todo se puede apreciar por dos de esas variables más objetivas: la eficiencia y la eficacia; sin embargo, atrás de ellas siempre están las otras dos variables, sin las cuales pueden obtenerse resultados erráticos y crear un mal clima de trabajo (ver figura 2).

Figura2
Figura 2

Si aplicamos los conceptos de eficiencia y eficacia al ámbito deportivo y, en particular, al futbol tendremos un cuadro adaptado (ver figura 3) donde se presenta la situación de un equipo jugando bonito, agradable, con tiempo de posesión del balón hasta de un 65%, con 8 tiros al arco, pero sin meter gol, frente a un rival que sólo cuenta con un 35% de posesión de balón, 3 tiros al arco, que no juega bonito, que se replegó a defenderse todo el tiempo, pero en una descolgada de sus delanteros metió el gol del triunfo, eso le sucedió en Brasil a Inglaterra jugando contra Uruguay. Entonces, decimos que el primer equipo fue muy eficiente pero ineficaz y el segundo fue eficaz, aunque su nivel de eficiencia haya sido muy bajo.

Figura3
Figura 3

Es nuestro propósito aportar a los amables lectores herramienta útiles, fáciles de aplicar para las cuatro variables. Artículo tras artículo proporcionaremos elementos de valor para quien aspira a convertirse en un dirigente cada vez más eficaz, es decir, alguien que logra los máximos resultados.

Confío en que merezcamos su atención y logremos su complacencia al comprobar lo útil que resultan estas herramientas que habremos de proporcionarle a usted.

Alfredo Esponda Espinosa
alfredo-esponda@cencade.com.mx

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