El 9 y 10 de octubre del 2013 se realizó en México el UNIVERSAL THINKING FORUM que reunió 21 mentes brillantes de amplio reconocimiento mundial. Si tomamos como base lo publicado en diarios de alcance nacional podemos hacer algunos comentarios reflexivos al respecto.

De los muchos temas tratados destaca el de la educación, aunque vinculado al tema de la democracia y el desarrollo de los países. El Rector de la UNAM, José Narro Robles, mencionó que…

“los grandes adversarios de la sociedad contemporánea son la pobreza, desigualdad, exclusión, ignorancia y enfermedades que se pueden prevenir”.

El afamado jurista español Baltasar Garzón precisó que en una encuesta realizada en México, la gente decía preferir la pérdida de libertad a cambio de mayor seguridad. De ese tamaño es nuestro miedo. El Premio Nobel de Química 1995, Mario Molina afirmó que “el cambio climático es el problema más serio que enfrenta la humanidad”. En fin, el desfile de discursos abundó en ideas brillantes.

Quiero concentrarme en un planteamiento de altísimo valor expresado por el reconocido filósofo Fernando Savater:

“La buena educación sale cara, sí, pero los países pagan a un precio todavía más alto la mala educación”.

Savater enfatizó que la educación es la base de la democracia y sus enemigos son la miseria y la ignorancia que muchas veces justifican la corrupción y la demagogia.

Savater agrega que “en tiempos de crisis los primeros recortes que se dan son en la educación”. Lo mismo pasa en las empresas con respecto a la capacitación. Lo más frecuente y más fácil de sacrificar es la capacitación. Los empresarios de hoy siguen pensando en esquemas de antaño e ignoran que ahora brindar capacitación constante a todos sus trabajadores, a toda hora, en todo lugar y todos los días del año es una solución sumamente económica.

A continuación una aseveración que considero muy discutible: “el profesor es la pieza imprescindible en el proceso educativo y pidió no confundir la información que puede brindar un aparato tecnológico, con la educación que sólo puede transmitir un profesor”.

¿Por qué considero discutible su punto de vista? Porque en mi calidad de profesional de la capacitación he dado el brinco desde hace diez años a la capacitación en línea. Considero que la capacitación presencial es valiosa, el instructor juega un papel de máxima importancia, tanto, como el profesor en el proceso educativo, pero no es imprescindible, es perfectamente combinable para lograr el “blended learning”. Lo afirmo después de ver más de 400,000 graduados en más de 350 cursos e-learning que han contribuido a un mejor desempeño en el personal capacitado; con un presupuesto significativamente inferior al que se hubiera invertido en una modalidad presencial, considerando los instructores, los traslados, las sedes, los alimentos, las horas-hombre fuera del lugar de trabajo, etc.

Estamos en el siglo XXI y hay nuevas tecnologías que facilitan la interrelación entre los individuos y la comunicación de todos los temas y en todos los sentidos. De modo que usar estos avances para fines educativos es perfectamente factible, la clave está en dotar de estructura didáctica la información orientada a provocar el aprendizaje. Se trata de no limitarse a brindar información, sino auténticamente a proporcionar formación.

Ante la desesperación de ONG’s y asociaciones civiles profundamente comprometidas con el problema del rezago educativo de nuestro país, me resulta increíble que no encuentren en este enfoque una buena parte de la solución que necesitamos. Es factible crear programas para fortalecer la formación de los educadores, de los educandos y de los padres de familia; por supuesto, también para los administradores de toda la cadena que afecta al proceso educativo. En síntesis, todos los involucrados deberían tener programas específicamente diseñados para cada categoría y nivel. Mediante la utilización de estas herramientas se estaría llegando a millones de ciudadanos en formación, sin necesitar años y años, ni recursos incuantificables.

Tenemos diez años haciéndolo y está comprobado que funciona para las empresas privadas que están interesadas en aumentar su competitividad, ¿por qué no habría de funcionar en la educación? La clave está en el modelo pedagógico. Si solamente se compran laptops y se deja al arbitrio su utilización no se conseguirán los resultados deseados. Las empresas de vanguardia, trasnacionales la mayoría de ellas, explotan a fondo este esquema para mejorar el desempeño de sus colaboradores y lograr incrementos en su productividad. Es de sorprender que en el sector educativo tengan una utilización limitada y parcial de estos enfoques tecnológicos. Espero que pronto abran los ojos y tengamos el beneficio del efecto multiplicador de la educación basada en herramientas tecnológicas, pero eso sí, sustentada en un diseño instruccional adecuado.

¿A quién dirigir este mensaje?

¿Quién es la persona verdaderamente interesada en resolver el problema del rezago educativo?

¿Quién va más allá del discurso y busca soluciones reales?

cursos de capacitación en línea

Alfredo Esponda Espinosa

alfredo-esponda@cencade.com.mx

                   www.elearningcencade.com

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